
El periodo 1990-1996 es fundamental para comprender la apuesta de Juli Soler y Ferran Adrià por elBulli, quienes siempre pusieron por delante el proyecto antes que los beneficios personales. Durante esos años, tomaron una serie de decisiones estratégicas cruciales que sirvieron para definir un estilo propio y potenciaron el impacto que elBullirestaurante tuvo en el mundo de la gastronomía.