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elBulli. Pabellón G de la documenta 12

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En el año 2007, la documenta de Kassel, considerada una de las exposiciones de arte contemporáneo más influyentes del mundo, invitó, por primera vez en la historia, a un cocinero en calidad de artista, causando un enorme revuelo entre los medios especializados y en el mundo del arte. Y es que se trataba de un hecho disruptivo que creó polémica, pero que a su vez fomentó un enriquecedor debate en torno al hecho de si la cocina podía ser una disciplina artística.

El comisario de la exposición, Roger M. Buergel, declaró ante miles de periodistas: «He invitado a Ferran Adrià porque ha conseguido crear un lenguaje propio, llegando a convertirse en alguien influyente en la escena internacional. Esto es lo que me interesa, y no si la gente lo percibe como arte o no».

Durante el periodo previo a la intervención, Ferran Adrià, siempre alineado con Juli Soler y con Roger M. Buergel y su mujer Ruth Noack como principales responsables de la documenta XII, reflexionó profundamente sobre su relación con el arte para decidir qué tipo de intervención debía o podía presentar.

Cuando al final encontraron la respuesta, decidieron no revelarla hasta el día de la presentación el 13 de junio del 2007, manteniendo la incógnita y la incertidumbre hasta el último momento.

elBulli, en Cala Montjoi, se convertiría en el pabellón G de la muestra, una decisión muy reflexionada que pretendía, por un lado, recalcar que la experiencia de elBulli no podía descontextualizarse del restaurante, y por otro, planteaba un debate acerca de las disciplinas artísticas que no tienen cabida en un museo.

Cada día, durante los cien días de duración de documenta, asistieron a cenar desde Kassel dos personas que ejercían de nexo de unión entre las dos sedes, Kassel y Cala Montjoi y, en consecuencia, todos los clientes que cenaron en el restaurante entre el 16 de junio y el 23 de septiembre de 2007 recibieron un menú con el logo impreso de documenta porque también tenían la consideración de visitantes de la muestra.

El desconcierto y la polémica estaban servidos y el objetivo final conseguido: abrir un debate sobre la relación entre la cocina y el arte.
Documenting documenta
Documenting documenta, el capítulo XV de la serie documental El Bulli: Historia de un sueño, recoge los testimonios de artistas, directores de museos y curadores para reflexionar por primera vez sobre cuál es el lugar de la cocina de vanguardia dentro del mundo del arte moderno.

Para ello se escogió, entre otros, a Vicent Todolí, prestigioso curador internacional y exdirector de la Tate Modern de Londres, y al cliente más antiguo de elBulli: Richard Hamilton, artista e icono del pop art que tuvo la oportunidad de ser testigo de la evolución del restaurante desde el año 1963 hasta la última temporada en la primavera de 2011.

Según Ferran Adrià: «Este documental, es un tributo a la figura de Richard Hamilton, un gran artista y un buen amigo, que fue testigo de toda mi evolución dentro de elBulli».

Guion y dirección: David Pujol / Producción Ejecutiva: Visual 13 (Marta Puigsegur) / Música: Pascal Comelade / Dirección de fotografía: Román Martínez de Bujo / Dirección de posproducción: Vicenç Asensio / Montaje: Diego Cárcoba

Duración: 72’
Food for thought
Comida para pensar, pensar sobre el comer
A raíz de una conversación informal entre Richard Hamilton, Vicent Todolí y Ferran Adrià, surgió la idea de recoger el paso del cocinero por la documenta XII.

Comida para pensar, pensar sobre el comer
trata de descifrar los procesos creativos de este singular proyecto gastronómico-artístico.
Además de narrar la experiencia en documenta, el libro cuestiona los límites de la creatividad, el lenguaje, el arte y sus diferentes medios de expresión.

En sus páginas se reproduce el testimonio de los invitados que diariamente acudieron a la «mesa de documenta» de elBulli durante el curso de la muestra, así como las opiniones de reconocidas personalidades del mundo del arte y de la cocina que intervinieron en dos mesas redondas de alto nivel, en las que se intentaron delimitar, o acaso difuminar, las fronteras entre la cocina y el arte.

Entre otros contenidos, el libro también incluye de forma ordenada y amena la mejor y más completa selección de textos teóricos relacionados con la filosofía de elBulli y de Ferran Adrià.

La edición del libro se encargó a Richard Hamilton y a Vicent Todolí, quienes diseñaron el concepto del libro y decidieron sus contenidos. Fernando Gutiérrez realizó el diseño gráfico y Cristina Giménez fue la responsable de la coordinación editorial.

La ilustración de la cubierta es un retrato de Ferran Adrià realizado por Matt Groening, un regalo del productor James L. Brooks, que quedó tan fascinado por la experiencia que tuvo comiendo en elBulli, que le pidió a Matt Groening que hiciera un retrato de Ferran Adrià y otro de Juli Soler.

Disponible en nuestra tienda y en www.elbullistore.com