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Bienvenidos a la sala de elBullirestaurante

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Te damos la bienvenida a la mítica sala de elBullirestaurante donde miles de personas, llegadas de todos los rincones del mundo, vivieron maravillosas experiencias gastronómicas.

Como ves, hemos reproducido la escena de un servicio, un momento concreto en el que el tiempo se ha parado para dejar constancia de la variedad y de la complejidad que había detrás de cada experiencia individual y de todas ellas en su conjunto: mesas iniciando la comida, otras terminándola, mesas donde puedes observar alternativas a elaboraciones para complacer a cualquier persona en función de sus restricciones alimentarias, o mesas celebrando un aniversario.

En esta inmensa captura, también queremos destacar el complejo trabajo de los sumilleres, que debían coordinarse en todo momento para sincronizar sus intervenciones con la incesante llegada de elaboraciones a la mesa (más de cuarenta por persona). O el de los camareros, presentándolas y ofreciendo recomendaciones de cómo debían degustarse, o cocinando delante del cliente, como por ejemplo para elaborar un cóctel de bienvenida con nitrógeno líquido.

Si no habías estado antes aquí, es posible que te resulte extraño que sea un lugar tan rústico, siendo que la cocina de elBulli era sinónimo de vanguardia. La razón es que nunca se quiso alterar este diseño formado por un mobiliario y detalles decorativos que habían ido llegando poco con el paso del tiempo, porque creaba un ambiente amable que permitía que todo el mundo se sintiese relajado para vivir la experiencia gastronómica sin ningún tipo de presión.

A todo ello había que sumar un estilo de servicio absolutamente diferencial que conseguía un equilibrio único entre una puesta en escena profesional y una naturalidad que se desmarcaba del estilo habitual en los restaurantes gastronómicos de la época. Esta nueva filosofía revolucionó la forma de concebir el servicio y no se puede entender sin la figura de Juli Soler, un auténtico maestro que convirtió al equipo en guía y guardián de la experiencia gastronómica.

Su excepcional personalidad le condujo por ese camino que debía y quería adoptar para cumplir con su deseo de hacer felices a todos los clientes al mismo tiempo que les atendía con profesionalidad y los seducía para dejarse llevar. Fue capaz de crear un equipo de sala que se empapó de esa manera de hacer y así, con la evolución de la cocina, llegó la evolución del servicio. Probablemente no con conceptos que se pudieran considerar auténticas innovaciones, pero sí que definían una nueva forma de trabajar nunca vista anteriormente en un restaurante gastronómico. Fueron, por tanto, pioneros dentro de su sector.

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