
En la década de 1990, la cocina creativa experimentó un cambio muy importante. Por primera vez, en un mundo donde más bien se tendía al secretismo, los cocineros se dieron cuenta de que la cocina evolucionaría más rápidamente si todos compartían lo que iban descubriendo.
Dicho intercambio se concretó en forma de cursos y congresos que se organizaron durante aquella época y que ya habían tenido algunos precedentes a finales de la década anterior.
Todo empezó con el Salón Gourmets, cuya primera edición fue en 1987. Le siguió el congreso Lo Mejor de la Gastronomía, cuyo antecedente fueron las Jornadas Gastronómicas de Vitoria realizadas en el restaurante Zaldiaran, además del Fòrum Gastronòmic de Vic, ambos iniciados en 1999.
En 1997 también se había celebrado un primer Congreso Seminario Gastronómico en Madrid, génesis de Madrid Fusión, que inició su andadura en 2003 y que se convirtió, con el tiempo, en el congreso gastronómico internacional más importante.
Así fue como elBulli y toda una generación de cocineros y restauradores comprometidos con su profesión cambiaron para siempre la forma de pensar de miles de profesionales; siempre desde la humildad y el respeto por la tradición, compartiendo todo lo que hacían con sus coetáneos dentro y fuera de sus fronteras, porque hacerlo invitaba al diálogo, a la reflexión y a la búsqueda de la mejora continua, todo ello con un mismo objetivo en mente: abrir nuevos caminos para las futuras generaciones.
Dicho intercambio se concretó en forma de cursos y congresos que se organizaron durante aquella época y que ya habían tenido algunos precedentes a finales de la década anterior.
Todo empezó con el Salón Gourmets, cuya primera edición fue en 1987. Le siguió el congreso Lo Mejor de la Gastronomía, cuyo antecedente fueron las Jornadas Gastronómicas de Vitoria realizadas en el restaurante Zaldiaran, además del Fòrum Gastronòmic de Vic, ambos iniciados en 1999.
En 1997 también se había celebrado un primer Congreso Seminario Gastronómico en Madrid, génesis de Madrid Fusión, que inició su andadura en 2003 y que se convirtió, con el tiempo, en el congreso gastronómico internacional más importante.
Así fue como elBulli y toda una generación de cocineros y restauradores comprometidos con su profesión cambiaron para siempre la forma de pensar de miles de profesionales; siempre desde la humildad y el respeto por la tradición, compartiendo todo lo que hacían con sus coetáneos dentro y fuera de sus fronteras, porque hacerlo invitaba al diálogo, a la reflexión y a la búsqueda de la mejora continua, todo ello con un mismo objetivo en mente: abrir nuevos caminos para las futuras generaciones.